Cliente
Gobierno del Estado
Año
2012-2015
Programa
Servicios
Estatus
Construido
Edificación
400 m²
Superficie
30,000 m²

CONCEPTO

Cuando hablamos de Infobox, más que de un edificio, hablamos de un concepto. Desde un principio pensamos en un proyecto hiper-flexible que pudiera adaptarse a cualquier contexto. Esta es la razón por la que no nos extrañan las sucesivas y radicales metamorfosis que ha experimentado: de ser inicialmente un módulo de información, pasó a convertirse en un módulo de servicios y finalmente, en un restaurante.

Centro cultural 5 de mayo

Desarrollamos la idea en el 2002 cuando –junto a Enrique Betancourt­­­– decidimos participar en el cuarto Concurso Internacional Arquine, convocado por el gobierno del estado de Puebla mediante el Consejo Cívico Cultural 5 de Mayo, el Museo de Arquitectura del INBA y el Colegio de Arquitectos. Éste invitaba a que se presentaran propuestas arquitectónicas, de diseño industrial y paisajísticas, que ayudaran a consolidar el acceso a la zona de Los Fuertes, así como la imagen urbana de la capital. Nuestra propuesta resultó ser la ganadora y fue publicada en el número 20 de la revista Arquine. En aquel momento, proponíamos un espacio para resguardar la documentación de los proyectos en proceso. El proyecto consistía en un volumen rectangular elevado, ubicado entre árboles y rodeado por una serie de rampas.

Diez años después, el gobierno del estado materializó el proyecto ganador del como un módulo de información ubicado en el acceso principal del Centro Cultural 5 de Mayo, sobre el bulevar Ignacio Zaragoza (Edificio 1). El programa incluía una plaza pública, estacionamiento para patrullas de vigilancia, un módulo de sanitarios y cuarto de máquinas. Al interior, gracias a la planta libre propuesta originalmente, se daba preferencia al espacio destinado para áreas expositivas.

Elevado sobre pilotes, el edificio se ubica a cuatro metros sobre el nivel de banqueta y perpendicular a las avenidas entre las que se encuentra. La estructura metálica –rodeado de rampas y circulaciones elevadas– está recubierta con madera de Teca y vidrio. El módulo de baños es un volumen independiente de ladrillos recubiertos con mármol martelinado.

Su construcción fue tan eficiente y acelerada –en tan sólo 5 meses–; y el espacio resultante tan flexible, que unos cuantos meses después se convirtió en el prototipo de una serie de restaurantes que funcionan a concesión y son un éxito comercial en parques de gestión pública.

parque del arte

Así, un año después diseñamos dos concesiones para el Parque del Arte. En ambas modificamos el proyecto para adaptarlo a la topografía y vegetación existentes.

Ubicamos uno de los edificios cerca del estacionamiento para enseguida conducir al peatón por unas rampas hacia la entrada (Edificio 2). Mediante un talud ocultamos a su vez los autos estacionados. La estructura metálica elevada libra completamente la pista de atletismo. En lugar de madera, decidimos diseñar una fachada perimetral translúcida hacia el oriente, fabricada con policarbonato Danpalon.

El segundo edificio lo ubicamos entre vegetación (Edificio 3). Aunque llevamos a cabo un plan ambiental (limpieza de árboles enfermos y exceso de eucaliptos), logramos que el edificio se integrara completamente al paisaje. Es una caja ligera, también translúcida y amable a la escala humana.

parque ecológico

Nuestro siguiente encargo fue la concesión del Parque Ecológico (Edificio 4). Curiosamente, también habíamos colaborado quince años antes en la primera intervención de la entonces pista de aviación militar a cargo de Antonio López Willars. Esto nos llevó a tomar en cuenta la traza ya existente y a tratar de enriquecerla. Decidimos ubicar el restaurante en una de las entradas secundarias del parque y orientarlo al norte-sur. Nuestra intención es que el visitante del parque pueda mirarlo desde varios puntos y que esto lo anime a hacer todo un recorrido a través de una generosa área verde.

Diseñamos un recorrido completo de concreto prefabricado Basaltex, desde el acceso principal hasta la entrada del restaurante. El edificio de forma alargada sirve como un filtro y plaza de bienvenida entre taludes y vegetación. Dos volados estructurales funcionan como terrazas. En éstas se logra la sensación de estar fuera en contacto con la naturaleza y al norte, rematan con una vista a La Malinche.

Elegimos madera tropical Ipe como recubrimiento, un material orgánico que armoniza perfectamente con el entorno.

Aún cuando es una especie de reproducción del mismo proyecto, cada edificio tiene su propio carácter y es diferente entre sí. Es un proyecto creado para ser modificado, intervenido y ocupado, sin perder su carácter funcional.

Créditos

Enrique Bentancourt y Rodrigo Jaspeado