Deportivo La Piedad

Cliente
Gobierno del Estado
Año
2015
Programa
Deportivo
Estatus
Construido
Edificación
1,950 m²
Superficie
9,500 m²

Concepto

Nuestra obsesión fue solucionar el programa lógicamente por medio de una geometría pura.

LA Solución

El edificio, ubicado en la ciudad de Puebla, nace a partir de una geometría purista elegida arbitrariamente por el cliente, la Secretaría del Deporte Municipal. El programa era sencillo: un centro para deportistas de alto rendimiento en donde se ubicaran un área pública, un área de oficinas y un área de entrenamiento. Todo esto, ¡dentro de un edificio circular! Estrictamente, dentro de un cilindro.

Lo que podría haberse convertido en una pesadilla para nuestro despacho, acostumbrado a desarrollar una arquitectura funcional, basada en paralelepípedos y ángulos rectos, lo tomamos como un reto, un proceso de aprendizaje y una experiencia liberadora.

A partir de haber aceptado el proyecto con todas sus condicionantes, solucionar el programa lógicamente por medio de ésta geometría, fue nuestra obsesión.

Para empezar, solucionamos la estructura –donde no sobra, ni falta– a través de tres grupos de tres muros de concreto de seis por seis metros, dispuestos a 120°, en donde ubicamos, a su vez, tres partes imprescindibles del programa: instalaciones, escaleras y servicios. En los diagramas distinguimos los muros azules, de carga; de los rojos, de instalaciones. Decidimos dejar un patio central descubierto que facilita la ventilación natural (efecto venturi) y una circulación perimetral con la que enfatizamos la ligereza de la fachada.

EL RESULTADO

El resultado es un edificio de doble lectura: por un lado es un gran volumen cilíndrico, y por otro, una columna vertebral de la que se sujetan puntualmente tres discos, de manera que se perciben flotantes. Es un edificio masivo y al mismo tiempo translúcido y evanescente.

Resolvimos la fachada con una sola piel de piezas que coinciden exactamente con la estructura de concreto y no necesita recubrimiento. Convencimos al cliente de utilizar un policarbonato de última generación desarrollado en Irán, el Danpalon. Este material, compuesto por tres celdas aislantes, logra el confort térmico del ladrillo sin perder luminosidad. El sistema consta de una lámina principal hermética sujetada con perfiles de conexión a presión, fabricados en aluminio o en policarbonato que posibilitan la expansión térmica. Así, evadiendo la radiación ultravioleta, el interior se ilumina naturalmente durante el día, ahorrando energía eléctrica; y por su ligereza, reduciendo cargas estructurales y tiempos de construcción y mano de obra.

Situado en uno de los pocos nodos comerciales de importancia donde todavía se puede caminar y aún llegar al centro histórico andando, con este proyecto insistimos en hacer ciudad. Ubicamos el edificio al fondo del terreno para dejar libre una explanada que conecta directamente a la calle e invita al peatón a disfrutar de un generoso espacio público.

 

Créditos

Rodrigo Jaspeado
Proyecto ejecutivo: David Sánchez